La Iglesia naciente y la actual tenía y tiene problemas: el libro de los Hechos nos lo cuenta sin contemplaciones. A veces discriminamos en el trato entre los que nos caen bien y los que no. Y para evitar problemas, se decide crear unos agentes de “caridad” como si fuera Caritas del siglo I. Lo que llama la atención es cuál debe ser el curriculum de los que se dedican a la ayuda física: hombres-y mujeres decimos nosotros- de buena fama, llenos de espíritu y sabiduría. No les pide ser los más listos, o los más organizados, o los más competentes y exitosos. Lo de la buena fama es más dudoso, tal vez se refieren a no ser ladrones o codiciosos porque van a manejar casi con seguridad recursos económicos.

La carta de Pedro nos recuerda qué es la Iglesia: un edifico vivo, constituido por piedras vivas (tú, ellos, nosotros, vosotros) y muchas  cosas bellísimas pero nos ha llamado la atención, un “pueblo adquirido por Dios” ¡Y a precio bien alto, sin la más mínima rebaja! Es tan admirable esto que no nos lo creemos. 

El Evangelio está mal elegido por los liturgistas porque es imposible meditar en una sola idea de su contenido.  El Camino, la Verdad, la Vida. Esto ya es una homilía, un domingo. “Quien me ha visto a mí, ha visto al Padre”  el misterio de la Divinidad de Jesús. Otra homilía, otro domingo. Si no te lo crees, si te resulta inverosímil como al apóstol Felipe, fíjate en sus obras.

Y si no tienes bastante, el final: si creemos en EL, también nosotros haremos sus obras y aún mayores. Hay algo que nos cuesta creer y vivir profundamente y es sabernos elegidos, destinados para ser amigos íntimos, compañeros, hermanos del mismo Hijo de Dios, de ser los portadores de un tesoro de valor incalculable.

Este domingo es también la festividad de dos grandes santos, que ejemplifican el Evangelio: San Juan de Ávila, un hombre que predicó a Cristo hasta el fin, y San Damián de Molokai, quien hablando de obras grandes, se inmoló en la cruz de  los leprosos. 

Sí, la Iglesia es la más rica del mundo: tiene a la Virgen María (estamos en mayo), tiene a sus santos  y el Camino seguro, la Verdad de la vida y la muerte, y la Vida eterna que es Cristo. ¿Se puede pedir más?

Caminantes

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