Iniciamos un camino

 

Tres mensajes para esta semana:

La alianza. El pacto que Dios establece con los hombres, que comienza en tiempos de Noé, se mantiene a pesar de las infidelidades humanas y se hace definitiva y permanente en la Cruz de Cristo.

La tentación. Desde el inicio de la misión de Jesús, Satanás está ahí para dañar, hostigar, aprovechando la soledad y la escasez propias del desierto. Pero si Adán y Eva (es decir, nosotros) sucumbieron en el mismísimo jardín del Edén, Jesús no. De la tentación sale fortalecido a anunciar el Evangelio por los caminos. Actualmente una de las mayores tentaciones es la comodidad: no tener ninguna molestia física, ninguna limitación a nuestros antojos, ningún sacrificio parece adecuado, todo se nos tiene que resolver como por arte de magia, tenemos derecho a todo. A pesar de este ambiente egoísta, Dios no se olvida de nosotros. A Jesús le envió ángeles que le servían, y a nosotros también; son seres espirituales que nos protegen. También nos pone cerca a hermanos que nos dan ánimos, nos ayudan en momentos difíciles, nos acompañan en el dolor…

La llamada a la conversión. Creer en el Evangelio, el tiempo está cumplido, ya es el momento,… no se admiten prórrogas. Es además un círculo de crecimiento: en la medida que creemos la Palabra, vamos trasformando nuestro pensamiento y corazón y este cambio nos hace escuchar mejor a Jesucristo, sin interferencias.

Pedimos en esta semana recordar la fidelidad de Dios, la existencia del mal pero la esperanza de derrotarlo con Je-sús, la necesidad de dejarnos trasformar por el Evangelio y de estar cerca de los hermanos que necesitan nuestro apoyo y compañía.

Caminantes